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lunes, 23 de noviembre de 2009

Pray kit

Como las últimas entradas me han quedado un poco espesas, voy a dedicar ésta a subir algunas fotos.

En primer lugar, quería mostrar otro de los edificios singulares de Riad. Además del símbolo arquitectónico de la ciudad, la Kingdom Tower (el abrelatas) y la 'Al Faisaliah Tower', el siguiente edificio característico es el Ministerio de Interior, también conocido como "el ovni".


El edificio es igualmente espectacular de noche con las luces encendidas, pareciera que va a despegar en cualquier momento. Recordar a futuros visitantes que hacer fotografías a edificios del gobierno, bases militares, etc. está totalmente prohibido, así que hay que ser muy discreto.

Cambiando de tercio, ya no es muy habitual pero antiguamente en España y otros países occidentales te podías encontrar una biblia en el cajón de la mesilla de los hoteles. Nunca llegué a entender muy bien el motivo de esto ya que suponía que si alguien quiere leer la Biblia por las noches pues se la podía llevar en su equipaje, igual que otros nos llevamos novelas.

En cualquier caso, el equipamiento en los hoteles arábigos no se limita al Corán, sino que completan el kit con la alfombrilla para extender en la propia habitación y cumplir sin problemas con las 5 oraciones diarias.
















Lo más curioso es que dentro del cajón de la mesilla hay una pegatina indicando la dirección geográfica en la que se encuentra la Meca, para que nadie tenga que preocuparse de orientarse dentro de la habitación.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Se busca: libertad de culto

Leo con estupor una noticia en la que se dice que el gobierno español ha solicitado a los ayuntamientos que cedan suelo para la construcción de mezquitas en España.

No llego a imaginar que la Royal Family saudita solicite a los ayuntamientos que cedan suelo para la construcción de iglesias católicas, protestantes, evangélicas, templos budistas e hinduistas y para la reunión de cualquier otro culto que no sea el musulmán.

¿Cuándo vamos a aprender a dar lo que recibimos y aplicar el principio de reciprocidad?

Ya sé que el tema religioso es un poco conflictivo en los tiempos que corren, pero al menos en la UE podríamos aprender de países como Brasil que aplican el principio de reciprocidad a rajatabla y empezar a exigir a los sauditas que quieran visitar Marbella que se gestionen una carta de invitación de una empresa española, nada de abrir nuestras playas y mansiones a cualquier turista que quiera presentarse allí.

¿ya es Navidad en Arabia?

Ya ha llegado la Navidad a Riad.

Sí, es coña. Pero si fueras teletransportado a esta ciudad y nadie te dijese nada ni supieras en que fecha te encuentras no te darías cuenta de la diferencia:
  • Algunas calles, todos los centros comerciales y los hoteles se encuentran desde hace unos días engalanados con lucecitas como las de Navidad, pero sin ángeles ni estrellas
  • Los colegios y las oficinas de la Administración Pública han cerrado desde la semana pasada
  • Los sauditas de Riyadh han cogido vacaciones y han partido en desbandada hacia otras localidades del Kingdom o a los típicos destinos vacacionales, siendo Egipto y Dubai los más populares
  • Los que se quedan aquí, hacen acopio de toda clase de suministros en los centros comerciales, preparándose para las grandes celebraciones que se avecinan

¿El motivo? pues que la Hajj o peregrinación a la Meca está a punto de comenzar. Millones de personas de otros países han entrado al país por tierra, mar y aire y se encuentran cerca de la ciudad santa. Este miércoles 25 de noviembre ha sido señalado para el gran festejo en el que comenzará la peregrinación. Durante los días siguientes, millones de personas entrarán en la ciudad de Meca y se pondrán a dar vueltas a la Kaaba en oración.

A principios de diciembre los festejos se darán por terminado, los extranjeros volverán a sus países, los locales volverán a sus trabajos y los niños a sus colegios. Para aquel entonces, el mundo cristiano comenzará los preparativos de su versión de la Navidad. Aquí sin embargo no verás nada que te haga pensar que los cristianos están de fiesta, casi todos se las apañan para poder volver con sus familias en esas fechas.

martes, 17 de noviembre de 2009

No hay business sin sponsor

Hacer negocios en Arabia Saudí requiere más paciencia y más trámites de los que uno pueda llegar a imaginarse.

En primer lugar, antes de hacer nada en este reino, ya sea como persona individual o como empresa, necesitas un sponsor (o agente), es decir otra persona que te represente y te introduzca donde lo necesites.

El sponsor es necesario para todo:
  1. Para escribir las cartas de invitación con las que poder pedir un visado
  2. Para gestionarte un móvil de postpago o los servicios de un conductor
  3. Para presentarte ante cualquier empresa (nadie te recibirá si no lo haces de la mano de un influyente sponsor)
  4. Para facturar a cualquier empresa por los bienes o servicios proporcionados

No vale cualquier sponsor, cuanto más prestigioso sea más fácil será que te reciban y que te hagan caso. A pesar de lo que está levantando la prensa sobre los casos de amiguismo, tráfico de influencia, sobornos..., aún nos queda mucho para alcanzar los niveles de esta zona del mundo.

A cambio de estos servicios, evidentemente el sponsor se asegura una suculenta comisión. Como al final muchos o la mayoría de los sponsores guardan alguna relación con la familia real, pues todo queda en casa.

¿Alguien conoce alguna forma mejor de controlar qué empresas quieres que entren a operar en tu país y asegurarte unos ingresos extra con sus inversiones?

miércoles, 22 de julio de 2009

No rezas, no cenas

Creía que ya nada iba a sorprenderme de Arabia, pero siempre te encuentras con algo nuevo. Hoy al salir del trabajo nos hemos ido a un Tony Roma's a degustar "las costillas más famosas del mundo", como pone en la carta, aunque por supuesto en lugar de deliciosas costillas de cerdo aquí lo que sirven es un pedazo de hueso de chuletón de vaca (ni siquiera se le puede llamar ternera).

El caso es que llegamos al restaurante a eso de las 19:30 (es lo que tiene currar con británicos) y el camarero nos advierte que sólo quedan 45 minutos para la oración, algo que ya sabíamos y a lo que no sueles dar más importancia. Ya sabemos que durante la llamada a la oración todos los establecimientos cierran sus puertas y no te atienden en ningún lado, así que tienes que tener siempre en cuenta el horario cuando vas a un restaurante para hacer el pedido y que te sirvan antes de la oración.

Al principio parece difícil: cinco oraciones al día que van cambiando de horario a lo largo del año dependiendo de la posición del Sol, pero acabas pillándole el truco para saber cuándo tienes que salir a comer o a comprar y cuando es mejor que sigas a lo tuyo para no perder el tiempo delante de la puerta de un local.

Sin embargo la sorpresa nos la hemos llevado hoy cuando a eso de las 20:15 apagan las luces del restaurante. Estabamos acabando las costillas, casi en la oscuridad, cuando el camarero amablemente nos ofrece la cuenta, la cual uno de mis compañeros pagó y pudo estampar la firma gracias a una linterna que llevaba el camarero.

Cinco minutos después, el camarero nos pide amablemente que abandonemos el restaurante, pero la puerta del mismo ya se encuentra cerrada, no pueden abrirla por peligro a que algún miembro de la Mutawwa lo vea. Así que nos acompaña hasta la cocina, la cual atravesamos sin dar crédito a lo que nos estaba pasando y salimos por la puerta de atrás del restaurante.

¿Alguien habló de respetar otras creencias, culturas y costumbres?

domingo, 14 de junio de 2009

Leyendas Urbanas (part.2)

Creo que ya he comentado alguna vez que los sauditas más pudientes suelen contraer matrimonio con más de una mujer. El Islam les obliga a tratarlas de forma totalmente equitativa, por lo que suelen comprar lujosos vestidos y joyas por duplicado, triplicado o multiplicado por el número de esposas pertinente (desconozco si hay un máximo legal o si el Corán dice algo respecto a este máximo). El sector inmobiliario también se beneficia de este requisito islámico, ya que lo más habitual es que cada esposa viva en una casa distinta y el saudita reparta equitativamente sus noches cada lecho marital. Tampoco hay límite en la edad de la contrayente, y se han dado numerosos casos que han levantado gran revuelo en la opinión pública en relación a matrimonios entre octogenarios y niñas de menos de 10 años.

La mayoría de los matrimonios son previamente concertados entre familias, lo que produce que al final en muchos casos el amor (y el sexo) sea totalmente inexistente entre los cónyuges. Como podréis imaginar, esto crea de nuevo una serie de necesidades e instintos que tanto una parte como la otra deben satisfacer...

El hombre tiene básicamente dos vías de escape para estos instintos: organizar fiestorras en otras viviendas o bien irse de fin de semana al Reino de Bahrein. En ambos casos, los instintos suelen ser satisfechos por una gran comunidad de chicas provenientes de Filipinas, China, Malasia e Indonesia.

La mujer saudita, ante la imposibilidad de viajar sola y de conducir su propio coche, tiene que conformarse con satisfacer estos instintos en su propia casa, mientras el marido acude a su centro de trabajo. En la mayoría de los casos es el chófer o algún otro sirviente el que se encarga de la tarea. Se comenta que existe también una gran comunidad de egipcios y libaneses en su mayoría que desarrollan una ocupación paralela como gigolós.

En general, los matrimonios pueden vivir así mientras todo quede en casa, supongo que cada uno querrá hacer como que no se entera de lo que hace el otro. La situación empeora dramáticamente cuando alguna de las infidelidades trasciende y es conocida públicamente, ya que la deshonra debe ser castigada severamente y el adulterio se castiga con latigazos o incluso ejecución pública.

El hecho de que muchos jóvenes sauditas no tengan contacto más que con mujeres de su familia tiene dos consecuencias. La primera es que al final se acaban acordando un gran número de matrimonios entre primos y la segunda es que dicen que el número de gays es increíblemente alto en comparación con otros países.

De nuevo, en respuesta a cada necesidad la sociedad ha sabido crear una comunidad que sepa cómo satisfacerla. En este caso se trata en su mayoría de filipinos, que digo yo que por algo se habrán creado esa fama de perder tanto aceite. El castigo por homosexualidad es latigazos o ejecución pública, aunque como dato curioso decir que el muerde-almohadas es castigado mucho más severamente que el sopla-nucas.

En definitiva, como dice un compañero, con la facilidad que tienen los jóvenes sauditas para acceder a internet, 50 canales de televisión por satélite y la cantidad de información que se maneja hoy en día sobre la vida más allá de estas fronteras, esta sociedad acabará reventando por un lado o por otro, antes o después.

Actualización 21 de Junio: Tres días después de publicar esta entrada apareció esta noticia en El Mundo (gracias a Crispal por el link).

sábado, 13 de junio de 2009

Madrileños por el mundo?

Estoy empezando a cansarme de que la gente me diga cosas como ésta: "Sí, el otro día vimos el país ese en el que estás en el programa de Madrileños por el Mundo".

Error: ni "Madrileños por el Mundo" de Telemadrid, ni "Españoles por el Mundo" de TVE ni los "Callejeros" de Cuatro han estado por aquí, ni creo que puedan grabar un programa en este Reino por las siguientes razones:
  1. No se puede entrar al país a menos que te invite una empresa, o bien, que los reporteros vengan en misión diplomática, lo cual veo bastante difícil
  2. No se puede grabar a la gente en lugares públicos, ni siquiera puedes hacer fotos sin pedir permiso si quieres evitar problemas

Así que no intentéis comparar este país con otros de la zona, esto no tiene nada que ver: aquí no hay tiendas en las que vendan alcohol o cerdo a extranjeros con licencia, aquí no hay playas donde las mujeres lleven bañador, aquí los hombres no pueden hablar con las mujeres que no sean de su familia, aquí no se puede hacer nada de lo que han mostrado otros reportajes por Dubai, Omán o Jordania.

lunes, 20 de abril de 2009

El árabe en 12 palabras

En estos cinco meses no he puesto mucho interés en aprender la lengua árabe, más que nada por el esfuerzo que supondría aprender una lengua tan distinta a la nuestra y la poca utilidad que le veo teniendo en cuenta que la mayoría de los sauditas se defienden bien con el inglés. Sin embargo, nunca viene mal aprender unas pocas palabras para soltarlas cuando menos se lo esperan y ganarte a la audiencia, eso les encanta. He aquí las pocas que he podido aprender y que voy a escribir tal y como se pronunciarían en castellano:
  1. 'salamalecum': el saludo obligatorio, literalmente "que la paz sea contigo"
  2. 'alecumsalam': la forma de responder al saludo
  3. 'succram'= gracias
  4. 'mafi'= no hay
  5. 'múscala'= problema
  6. 'cabbira': grande
  7. 'sagguira'= pequeño
  8. 'mafi múscala'= no problem
  9. 'múscala cabira' = gran problema
  10. 'múscala sagguira' = pequeño problema
  11. 'iala'= vamos, venga
  12. 'jamsa' = cinco (la explicación de por qué el cinco es el único número que he aprendido es fácil: mi mesa está al lado de un call center y todos los números móviles de Arabia empiezan por cinco)
  13. 'aiouá' = sí
  14. 'insaala': literalmente "si Alá quiere", palabra de uso obligatorio si te refieres a algo que tiene lugar en el futuro

Y por último, la palabra que más me gusta y que sirve para múltiples propósitos: "jalás". Esta palabra comodín quiere decir que algo ha terminado, por ejemplo:
  1. Que has terminado la reunión: "jalás"
  2. Que viene el camarero y has terminado tu plato de comida: "jalás"
  3. Que te están sirviendo arroz y no quieres más en tu plato: "jalás"
  4. Que estás discutiendo un asunto con alguien y llegáis a un acuerdo: "jalás"
  5. Que pagas la cuenta y dejas unos riales de propina: "jalás"
  6. ... paradójicamente, la lista de usos de "jalás" es interminable

lunes, 23 de marzo de 2009

Cómo liarse la ghutra a la cabeza

La vestimenta típica saudita se compone del 'thob' o túnica blanca que cubre hasta los tobillos, la 'ghutra', que es el pañuelo de pequeños cuadrados rojos con el que uno se cubre la cabeza y el 'agal', que es una especie de anillo doble negro que se utiliza para sujetar la 'ghutra'. Llevar la cabellera al aire es para un árabe como ir desnudo por la calle, así que es imprescindible llevarla tapada en todo momento. En otros países utilizan gorros o pañuelos de otros estilos y colores, pero aquí lo que más se lleva es la mencionada 'ghutra'. Además tiene sus ventajas como protegerse del Sol y de las tormentas de arena.

Al igual que con los nudos de corbata, uno puede llevar la 'ghutra' con diferentes estilos, voy a comentar los tres más comunes. He utilizado algunos conocidos modelos en las fotos, siento que mis conocimientos de retoque fotográfico no den para más.

El primer lugar está el sencillo, que consiste en doblar la 'ghutra' por la mitad ponértelo en la cabeza y llevarlo al estilo libre, con amplia caída a lo largo de la espalda:















Para los sauditas un poco más sofisticados, el pañuelo se puede recoger un poco de forma que no cubra los hombros y ayude a estilizar la figura. Éste es el modelo más recomendado para los sauditas de baja estatura:



Por último, está el más sofisticado e ideal para los que quieran dar a su vestimenta un aire de distinción. Es como el conocido nudo Windsor de las corbatas aplicado al mundo árabe:


lunes, 23 de febrero de 2009

Turista accidental en Arabia

Hay gente que en lugar de unas relajantes vacaciones prefiere hacer turismo de aventura: trekking, descenso de barrancos, rafting, safaris, etc. En esta ocasión, como vacaciones de aventura yo elegí irme unos días en solitario por tierras sauditas y éste es el relato de lo acontecido, necesitarás un buen rato libre para leerlo completo.

DIA 1: Riad - Yanbu
Mi primera etapa me llevaría hasta Yanbu, una localidad en la costa del Mar Rojo, en un vuelo de 1h25' con la línea aérea nacional: Saudi Airlines. Era la primera vez que visitaba la terminal doméstica del aeropuerto de Riad pero no me encontré con nada que no hubiera visto antes salvo más aglomeración de gente, así que tras aplicar las básicas reglas de hacer cola en Arabia (evitar filas repletas de indios y paquis) conseguí mi tarjeta de embarque impresa en una hoja de papel, no sin antes volver a confirmar que el saudita de bien nunca transporta sus maletas por sí mismo aunque disponga de cómodas ruedas, sino que existe una legión de pakis que se encarga de llevar las maletas desde el coche hasta el mismo mostrador de check-in.

La mayor parte del pasaje del avión eran sauditas, así que durante el aterrizaje en Yanbu observé el típico espectáculo: mensajes de móvil cuando el avión aún está descendiendo, llamadas cuando aún se encuentra en pista y algunos hasta se levantaron, recogieron sus bolsos de mano y se fueron hacia la puerta con sus niños cuando aún no habíamos parado en la terminal. Ninguna azafata china o filipina iba a conseguir que un saudita cumpliera las normas de aviación internacional.

El trayecto al hotel fue rápido, así que antes de irme a dormir recogí el coche de alquiler que había reservado allí, un Chevrolet Optra de 106cv con transmisión manual. El tipo que me atendió me preguntó si quería el coche con transmisión automática, ¿es que no había leído los datos de mi reserva? Alá me estaba enviando un mensaje a través de aquel empleado indio de la empresa de alquiler, mensaje que yo no supe interpretar.

DIA 2: Yanbu - Al Ula
Pocos días antes de mi viaje había contactado con una tienda local para intentar contratar una excursión de buceo en el Mar Rojo. El de la tienda me comentó que a las 07:30 del jueves un bote saldría de un puerto cercano con otros buceadores a bordo y que todo el equipo necesario estaría allí esperándome. Sorprendentemente, todo ocurrió tal y como me había prometido así que poco después me encontraba en el barco con el capitán, un amigo suyo y un ingeniero químico de Malasia que sería mi ´buddy´o compañero de buceo aquella mañana. El capitán nos llevó a una zona donde el fondo marino se encontraba a unos 20 metros de profundidad y en el que se había formado un arrecife de coral que llegaba hasta la superficie. Describir con palabras esa experiencia de buceo es difícil, tan sólo puedo comentar que la transparencia de las aguas del Mar Rojo hacía que pudieses ver a más de 20 metros de distancia y que el malasio y yo disfrutamos como unos niños pequeños observando los corales y los cientos de peces de variados colores, tamaños y formas que nos rodeaban.

Tras regresar a puerto con el buen sabor de boca, rápidamente emprendí el recorrido que me llevaría hasta Al Ula, localidad en el interior de la región de Tabuk y donde había reservado una noche de hotel para visitar las ruinas de Mada'in Saleh al día siguiente. Según el mapa, una carretera conectaba ambas localidades, pero no todo fue tan fácil como pensaba por dos motivos: la mitad de los carteles estaban escritos en árabe y en cuanto a la otra mitad, resulta que los carteles en Arabia casi nunca indican la localidad de destino, sino que sólo te ponen el pueblo siguiente que encontrarás en la carretera. Paré en una gasolinera para respostar dos eurillos (que dio para 16 litros de gasolina) y pregunté al personal local. Nadie hablaba inglés y todos me miraron extrañados. Tras dos horas más de conducción llegué a un pueblo donde la carretera se acababa, de nuevo no encontré a nadie que hablara una palabra de inglés. Volviendo sobre mis pasos, encontré una señal que llevaba a una localidad de la costa, así que fue el momento de decidir: seguir el camino de la costa (casi el doble de kilómetros) o continuar buscando el camino interior a la desesperada. Elegí la primera opción, así que poco a poco los kilómetros fueron cayendo y el cielo oscureció completamente cuando aún me quedaba un centenar de kilómetros.

Por si eso no fuera poco, cuando ya casi estaba apunto de alcanzar el pueblo de Al Ula, la palanca de cambio de mi Chevrolet decidió salirse de la caja. Si se hubiera quedado en primera, segunda o tercera, habría sido imposible circular por la carretera, si se hubiera quedado en quinta, hubiera sido imposible acelerar. La caja de cambios se quedó anclada en la cuarta marcha, y aquello fue el principio de una larga amistad entre el pedal del embrague y mi pierna izquierda. Podría haber llamado a la empresa de alquiler y haber esperado un día o más a que vinieran a rescatarme rompiendo todos mis planes de viaje, pero tomé aquella casualidad sobre la cuarta marcha como una señal de Alá para que continuase mi camino. Aquella contingencia supuso unas cuantas nuevas reglas en mi viaje:
  1. tener cuidado de no aparcar en bateria (ir marcha atrás consistía en sacar medio cuerpo fuera del coche, pisar el embrague con la pierna derecha, el asfalto con la pierna izquierda y hacer fuerza)
  2. la aceleración en los semáforos se convirtió en bastante ridícula
  3. rezar por no quedarme parado cuesta arriba
  4. no pasar de 100 km/h en carretera y aguantar 4000 rpm a esa velocidad
  5. un incremento en el consumo de combustible, aunque teniendo en cuenta que con 5 euros llenaba el depósito, tampoco suponía mayor problema
Finalmente conseguí llegar al ansiado hotel preguntándome qué más cosas podrían sucederme y si habría sido una buena idea el hacer este viaje.

DIA 3: Mada'in Saleh - Al Wajh
Hace tiempo ya conté la historia de los Nabateos y de las ruinas de Mada'in Saleh y el porqué de mi interés por visitar este yacimiento arqueológico. La forma más fácil de visitarlo es contactar con uno de los dos hoteles de Al Ula: el Arac Hotel Al-Ula o el Mada'in Saleh Hotel. Ambos organizan visitas guiadas pero únicamente para grupos y aquel día no había ningún grupo disponible al que poder unirme. Para visitar Mada'in Saleh es necesario solicitar un permiso a las autoridades locales con al menos dos semanas de antelación. Este permiso se puede solicitar en el Museo Histórico Nacional de Riad o bien a través de los anteriores hoteles.

Con el permiso amablemente gestionado por el hotel Arac, me dirigí a la entrada al yacimiento, que se encuentra a 22 kilómetros de Al-Ula. El vigilante de la entrada no hablaba inglés (para variar) y tras varios intentos de hacernos entender y de mostrarle todos los papeles de los que disponía me dejó pasar. El recorrido consiste en una carretera no asfaltada que te lleva por todos los puntos de interés, bastante diferente a Petra en el que debes ir preparado para andar durante todo el día. No puedo decir que sea más o menos espectacular porque es muy distinto, aunque he aquí unas pocas fotos para el que quiera comparar. Yo quedé bastante satisfecho de haber llegado hasta allí a pesar de las dificultades del camino.





A medio día emprendí camino de nuevo hacia la costa del Mar Rojo. Mi plan para los siguientes dos días era descansar disfrutando del Sol y de las playas sauditas. El tener la velocidad del vehículo limitada me permitió fijarme en el espectacular paisaje de montañas rocosas y desierto, además de los destartalados pueblos que aparecían en la carretera de vez en cuando. La conducción por aquellas carreteras me resultó mucho más fácil de lo que me esperaba ya que no me encontré a tanto saudita suicida como por las calles de Riad. Quitando la conducción bajos los efectos del alcohol como causa de accidente (aunque haberlos, haylos y si te pillan en ese caso y no has fallecido en el accidente ya puedes prepararte a pasar el resto de tus días en la cárcel), las dos causas principales de accidentes de tráfico en Arabia son la ya mencionada tendencia al suicidio de algunos jóvenes sin otro objetivo en la vida y el cruce de camellos en la carretera, por lo que nunca debes distraer tu mirada de la carretera.











Sin mayores contratiempos llegué al pueblo costero de Al Wajh, contento de mis habilidades de conducción en cuarta.

DIA 4: Al Wajh, Umluj, Yanbu
Algo en mi visita a Mada'in Saleh tuvo que enfurecer a Alá porque ya desde el día anterior me envió nubes y fuertes vientos, que hicieron imposible pasar un agradable día en la playa. Además el Al Wajh Beach Hotel era mucho más cutre de lo que me esperaba y por si eso fuera poco, en muchos de los pueblos costeros de Arabia la playa es sinónimo de escombrero, así que no dudé en cancelar la segunda noche que esperaba quedarme en Al Wajh y volverme a Yanbu.

A mitad de camino paré en otro pueblo costero, Umluj, que también contaba con una zona de playa bastante amplia, aunque algo descuidada.

Mi aventura con el Chevrolet no pudo terminar sin antes conducir bajo una tormenta de arena, que básicamente es lo mismo que conducir con niebla. Para mi sorpresa, el saudita común se muestra bastante respetuoso al volante ante esta inclemencia y reduce la velocidad considerablemente, aspecto que aún no hemos aprendido en España cuando cae la niebla.


DIA 5: Yanbu - Riad
En Yanbu me alojé en el Radisson SAS, no hay nada como una cadena internacional para asegurar una buena calidad en las habitaciones y los servicios del hotel. El único inconveniente que encontré es el recurrente tema de la maldita segregación sexual, según el cual la piscina y gimnasio estaban reservados para mujeres por la mañanas y para hombres por la tardes.

La localidad de Yanbu constituye la segunda ciudad de industrial de todo el país, con una inmensa planta petro química visible a kilómetros de distancia. Una enorme urbanización de casas unifamiliares ha sido construida a su alrededor al estilo de vida americano, donde se alojan los cientos de expatriados que trabajan en la central. Esta zona se conoce con el nombre de Royal Commision y cuenta con una zona de playa que, lástima, ¡es de uso exclusivo para familias!

El concepto de ir a la playa para una familia saudita es el mismo que el de pasar un día de campo para nosotros, salvo que la mujer no se quita la abaya ni el hombre su thob blanco. Nadie se baña en el agua y la familia se limita a jugar, charlar, comer y sembrar la playa de desperdicios. Aunque la entrada al recinto no hubiera estado restringida "no familias", no creo que me hubiera atrevido a mostrar mis pectorales, tomar el Sol y bañarme en las cálidas aguas del Mar Rojo. Sin embargo, delante del hotel encontré una zona de costa con poca arena pero donde al menos sí pude cumplir mi objetivo de tomar el Sol y dedicar unas horas a la lectura, tras lo cual procedí al check-out en el hotel y di por teminadas mis mini vacaciones sauditas.

El vuelo de vuelta me permitió hacer algunas reflexiones sobre las aventuras vividas. El KSA tiene un potencial enorme para el turismo, kilómetros de costa, Sol todo el año, yacimientos arqueológicos impresionantes y muchos atractivos de interés cultural - sin mencionar las ciudades de Meca y Medina, totalmente prohibidas para no musulmantes. Bajo cualquier otra cultura y bajo cualquier otro gobierno (con menos restricciones y más abierto al mundo) la costa del Mar Rojo ya se hubiera poblado de cientos de resorts de lujo al borde de aguas azul turquesa. Mucho tienen que cambiar las cosas para que llegue ese día, que estoy seguro que llegará cuando el dinero deje de brotar del suelo.

Hoy por hoy se puede decir que KSA es un país hostil para el turista occidental más allá del confort de algunos hoteles y resorts que las cadenas internacionales han construido en las principales ciudades (Riad, Jeddah, Damman, Hofuf).

Aún así me quedo con un buen sabor de boca de este viaje sobre todo por haber tenido la oportunidad de bucear en el que para muchos es el mejor sitio de buceo del mundo y por haber podido visitar Mada'in Saleh, patrimonio de la Unesco desde 2008.

lunes, 2 de febrero de 2009

Hable con ella

Hoy me ha pasado una de esas cosas que aunque te han contado o has leído en otros blogs, hasta que no te ocurre a ti no llegas a darte de cuenta de hasta donde llegan aquí algunas restricciones.

Resulta que estaba esta tarde haciendo la compra en un supermercado Tamimi, que es una especie de "Ahorra Más" en versión saudita, pero que está muy bien porque puedo encontrar más variedad que en el cutre-supermercado del compound. El caso es que estaba allí en la sección de zumos cuando una mujer saudita, se acerca sigilosamente a dos metros de mí. La mujer, obviamente, llevaba puesta la indumentaria habitual, así que mi sexto sentido arácnido me hizo deducir a través de su mirada que debía tener entre 45 y 55 años.

Así que en esto que se dirige a mí y me dice: "Hi"

Evidentemente, yo que ya me había empapado de las costumbres locales antes de poner pies en tierras árabes no hice caso alguno a aquel saludo y seguí comparando los tetra-bricks de zumos.

La mujer no se da por vencida e insiste: "Hi, please tell me something", "Please, speak to me", "Hi", "Hello"...

Por supuesto sigo comparando zumos como si la abaya de aquella mujer tuviera las mismas capacidades que un traje de invisibilidad. Rápidamente elegí mi zumo (de pomelo en esta ocasión) y me fui a otra zona del supermercado.

Cuál fue mi sorpresa cuando estaba esperando a mi compañero de curro tras haber pasado por las cajas, y en esto que la señora pasa por delante junto con su marido con la compra terminada y me dedica una triste mirada mientras se alejan para subir a su todoterreno, supongo que con destino a su casa, o más bien a su prisión. Experiencia conmovedora.

jueves, 8 de enero de 2009

As-Sa'ah Square

Tras la visita al Museo Nacional me he dirigido un poco más al sur hasta el barrio de Deira, no sin antes tener que atravesar una zona repleta de tiendas cutres regentadas por la típica fauna de indios, pakis, bengalíes y similares.

Lo más destacado del barrio de Deira es que en él se encuentras los cuarteles generales de la Mutawwa (la policía religiosa saudita) y junto a este edificio, la Plaza de As-Sa'ah, más conocida entre los expatriados como yo con el onomatopéyico nombre de Chop-Chop Place. Lo del 'chop-chop' viene porque aquí es donde tienen lugar las ejecuciones públicas consistentes en la decapitación del condenado mediante sablazo y ante la multitud reunida.

En los últimos años el número de ejecuciones públicas ha superado la centena, aún no he podido encontrar los datos de 2008. Estas ejecuciones siempre tienen lugar los viernes por la mañana, día santo del Islam, así que ya me habían avisado que no es muy recomendable acercarse por la zona en ese día de la semana a no ser que quieras vivir una de las peores experiencias de tu vida. De hecho, algunos comentas que si algún occidental es visto entre la multitud, los amables sauditas le colocan en primera fila para que no se pierda ni un detalle de la sangría.

Para finalizar con el tema gore, he podido comprobar lo bien que tienen preparada la plaza ya que justo en el sitio donde tiene lugar la ejecución hay colocadas unas losetas con agujeros de modo que la sangre se pueda limpiar fácilmente a base de manguera.

No he podido resistirme a sacar alguna foto intentando pasar inadvertido, así que ya las subiré subiré cuando consiga copiarlas desde mi cámara.

jueves, 18 de diciembre de 2008

De compras

Jueves 18 de Diciembre, otro día menos para pisar tierras españolas y otro fin de semana en Riad en el que lo más emocionante que se prevee es jugarse la vida a raquetazo limpio en la cancha de squash del compound.

Ante esta perspectiva, he decidido volver a darle una oportunidad al tema de las compras en Riad. Por la mañana he ido a otro de esos Malls o centros comerciales gigantescos que abundan por aquí. De hecho, he visitado dos del tamaño de la Vaguada cada uno (para los que sois de Madrid) y tras recorrer unos 2 o 3 kilómetros y pasar por delante de unas 150 o 200 tiendas he encontrado lo siguiente:
  • aproximadamente he visto 3 o 4 tiendas con ropa de hombre (2%)
  • el resto de las tiendas son de ropa de mujer (70%), cosméticos (10%) , zapaterías (8%) o joyerías (10%) - así a ojo de buen cubero
Por supuesto, todas las tiendas están atendidas por personal masculino - indios, pakis, filipinos o libaneses, ya sabéis que el saudita común sólo trabaja en grandes empresas o ministerios. Y uno se pregunta: ¿para qué tanta tienda de ropa de mujer cuando lo único que pueden llevar por la calle es la abaya que les cubre hasta las cejas? Bien, supongo que en casa se vestirán como unas señoras, o bien algo más indecentes, es lo que tiene la libre competencia en el mercado liberalizado, como el hombre saudita puede ser polígamo, hay que ganar puntos en casa.

Tras esta experiencia, he decidido que necesitaba emociones más fuertes y he quedado con un colega del trabajo para buscar algo más auténtico. Hemos llamado a Mr.White y nos hemos plantado en el barrio de Batah. Esta zona de la ciudad es un inmenso hervidero de negocios cutres regentados en su mayoría por indios. Cómo describirlo... las calles y las tiendas son un caos absoluto, las construcciones están al borde de la ruina, todo está sucio, aunque sucio no es la palabra para describirlo...

... todo está guarro, eso sí lo describe mejor. Huele mal, y lo peor es que no sabes si el olor viene de la basura o de la gente que por allí circula. En cuanto a los artículos que se venden, aquello es como un 'todo a 100' de ropa, comida, electrónica, artículos para la casa, para el coche, para cualquier cosa que puedas imaginar. Hasta hay un mercado del oro, donde venden baratijas fabricadas en la India.

Como ya estábamos cansados de la jornada y mi colega del trabajo se encontraba como en casa - de hecho es indio, aunque de alta casta, que eso parece que lo respetan mucho - pues hemos comido por 4 euros (2 euros cada uno) en un 'restaurante' de lo mejorcito que hemos encontrado, eso sí que ha sido un deporte de alto riesgo. La verdad es que estaba rico, espero no sufrir las consecuencias. Por si fuera poco, mientras estábamos mirando cosas en una tienda, ha llegado un lugareño y nos ha ofrecido un dulce típico indio porque acababa de ser padre y parece que es tradición. Estaba asqueroso, pero es que si no te lo tomas se lo puede tomar como una ofensa.

Que conste que yo no era racista antes de venir a Arabia, y espero no convertirme en ello pasados unos meses. Desde luego a mí no me vuelven a ver por este barrio.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Hajj

Hoy da comienzo la Hajj, es decir la peregrinación que realizan los fieles musulmanes a La Meca. Como sabréis, todo musulmán debe preregrinar al menos una vez en la vida a esta ciudad donde, entre otras cosas, deben dar siete vueltas alrededor de la Kaaba.


Todos los años tienen lugar numerosas muertes causadas por aglomeraciones y accidentes. Comentar que cualquier persona que no profese la religión musulmana tiene absolutamente prohibida su entrada a las ciudades santas de La Meca y Medina en cualquier época del año, ni visados ni leches. ¿Os imagináis la que se montaría si se prohibiera la entrada al Estado del Vaticano a toda persona no católica?

A nosotros, la Hajj no nos va a afectar en otra cosa que no sea ver la oficina medio vacía la próxima semana. Además, hoy un amable saudita al que no había visto antes se ha pasado por nuestros sitios ofreciéndonos una especie de donut delicioso para celebrar el comienzo de este periodo. Tengo que reconocer que aunque no solemos tener mucho contacto con el personal local, la verdad es que los sauditas son de lo más amable cuando tratas con ellos (tema aparte son los hábitos higiénicos).

viernes, 21 de noviembre de 2008

Mujeres y segregación

En anteriores posts he hablado de las diferencias entre extranjeros de primera y de segunda clase. Sin embargo, hasta ahora apenas he comentado la existencia de otro grupo de población mucho más bajo en el escalafón clasista saudita: las mujeres.

Efectivamente, una mujer saudita tiene menos derechos y libertades de lo que uno puede llegar a imaginar, no sé por dónde empezar para contar los que más me han llamado la atención, así que iré escribiendo según se me vayan ocurriendo:
  • tienen que vestir con la abaya (un vestido negro que les cubre de pies a cabeza y que sólo deja la cara al descubierto)
  • está probihido que un hombre acompañe a una mujer si no es su marido o un familiar, es decir, que no pueden ir juntos por la calle, ni tomar un café, ni entablar conversación en la cola del supermercado
  • una mujer no puede conducir un coche (hay que reconocer que los saudíes tuvieron al menos una buena idea)
  • toda mujer debe ir acompañada de lo que se denomina un mahram (traducido como guardián legal) cuando tiene que viajar o desplazarse. Por ejemplo, no está permitido que una mujer no pueda dormir sola en un hotel
  • si una mujer se casa con un extranjero, los hijos de la pareja serán extranjeros. Si un saudí se casa con una extranjera, los hijos de la pareja serán saudíes
  • una mujer no es dueña de su matrimonio, su propia familia puede decidir que se divorcien aún en contra de la voluntad de ambos miembros de la pareja. Moraleja para los saudíes: llévate bien con tu suegro y con tus cuñaaaaaos
  • los matrimonios concertados es una práctica muy extendida. Además, también es muy habitual que hombres saudíes hechos y derechos se casen con menores de edad
Se ha venido a llamar segregación sexual al hecho de que un hombre y una mujer que no sean marido y mujer o familiares no puedan estar juntos, lo cual da lugar a situaciones de lo más cómicas:
  • en los restaurantes, lo habitual es que haya una zona reservada para sólo hombres y otra zona para familias. Por poner un ejemplo, si voy a un restaurante con 3 amigos tenemos que ir a la zona de hombres, pero si voy con un par de amigos y un matrimonio, o con un par de amigos y la hija de uno de ellos, entonces ya podemos entrar a la zona de familias
  • también hay restaurantes en los que, debido a la falta de espacio, dedican días exclusivos para hombres y días exclusivos para familias
  • en muchos establecimientos, existe una cola para mujeres y otra para hombres, por ejemplo en los sitios de comida rápida. Ello evita que puedas estar a pocos centrímetros de una persona del sexo opuesto y te sientas tentado de entablar conversación
  • si tienes intención de subir en una ascensor y sólo hay una mujer dentro, es casi obligatorio que esperes al siguiente ascensor

lunes, 17 de noviembre de 2008

La vida saudita

Ya es hora de que empiece a hablar de lo que se puede, y lo que no se puede hacer en KSA.
Vamos a empezar por un resumen de las prohibiciones y de las penas por delitos:
  1. está prohibido el alcohol, tanto consumirlo como traerlo al país: se castiga con la carcel
  2. está prohibida la carne de cerdo, tanto consumirla como traerla al país: se castiga con la carcel
  3. está prohibida la pornografía, bueno, en realidad está prohibido reproducir en imágenes de cualquier parte del cuerpo, especialmente si se trata del cuerpo femenino, y ello incluye brazos, piernas, hombros o cualquier parte que no sea la cara
  4. el tráfico de drogas se castiga con la pena capital
  5. el asesinato se castiga con la pena capital
  6. el adulterio se castiga con la pena capital
  7. la homosexualidad se castiga con la pena capital

Riyadh

Bueno, ahora toca hablar un poco de la ciudad en la que voy a vivir y trabajar: Riyadh (o Riad en español).
Esta ciudad tiene más de 5 millones de habitantes y, además de ser la capital del reino, concentra el 40% de la población del país y gran parte de su actividad económica.
La ciudad está configurada al típico esquema americano, en cuadrículas enormes donde no eres capaz de ver el horizonte. Las cualdrículas del centro albergan rascacielos infinitos y centros comerciales enormes, mientras que las cuadrículas del extrarradio contienen compounds y barriadas pobres donde se alojan los extranjeros de segunda clase.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Datos Utiles de Arabia

Esto es un extracto de lo que podéis leer en la wikipedia:

El país ocupa el 80% de la Península Arábiga. Gran parte de las fronteras con los Emiratos Árabes Unidos, Oman y Yemen no están bien definidas, razón por la cual la dimensión exacta del país no se conoce, si bien se estima en alrededor de 2.240.000 kilómetros cuadrados. El clima es seco y caliente. La mitad del país está deshabitado por ser un desierto de temperaturas extremas con ciertas zonas donde se encuentran oasis.

El país es una monarquía que, pese a los esfuerzos realizados para modernizarla, todavía se mantiene como un sistema feudal en el que la dinastía de los Al-Saud gobierna concentrando toda la autoridad. No tiene un régimen democrático pleno.

La Ley Básica adoptada en 1992 declara que los reyes de Arabia Saudita serán los descendientes del primer rey, Abd Al Aziz Al Saud, y que el Corán será la constitución del país, es decir, que se regirá por la Ley Islámica o Sharia.

No existen partidos políticos, ni tampoco elecciones, excepto las primeras elecciones municipales realizadas en 2005. El rey es el mandatario absoluto, y su poder, al menos teóricamente, está limitado por los preceptos de la Ley Islámica y otras tradiciones saudíes.