Mostrando entradas con la etiqueta Historia e Islam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia e Islam. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de abril de 2009

¿Arabes unidos?

Hoy he leído una noticia que decía que los talibanes habían matado en Afganistán a una joven pareja que pretendía huir del país para casarse. Su delito: él era de origen chií y ella de origen sunita.

Para poner en antecedentes a todo el mundo tenéis dos opciones: leeros la Wikipedia o bien este pequeño resumen de interpretación libre.

Allá por el año 632 D.C., Mahoma (PBUH) muere y sus seguidores se ponen a pensar quién será su sucesor al frente del Islam. Alí, el primo a la vez que yerno del Profeta (PBUH) - ¿? no me preguntéis sobre las extrañas relaciones familiares en aquella época - se proclama califa, pero es derrotado unas décadas después por Muawiya, el gobernador de Siria. La cosa no acaba aquí sino que se sucede durante generaciones de luchas entre tribus y familias hasta que definitivamente el cisma toma forma y las dos ramas se separan definitivamente.

Los chiíes consideran seguidores y sucesores de Alí, de hecho el término Chía viene de la expresión shī'at 'Alī, partido, facción, o seguidor de Alí. Por contra, los sunitas consideran que la sucesión de Mahoma (PBUH) corresponde a un árabe miembro de la tribu de Quraish a la cual pertenecía el Profeta (PBUH).

Los suníes, que representan entre el ochenta y el noventa por ciento de todos los musulmanes, son mayoritarios en todos los países árebes y del Magreb con excepción de Irán, Iraq y Azerbaijan. En Omán la mayoría es para otro grupo denominado jariyí (o carají), que no estuvieron de acuerdo con los argumentos de ninguna de las dos ramas principales y se fueron por su cuenta.

Con el tiempo se formaron diversas escuelas dentro del sunismo, siendo éstas las principales:
  • Hanafi: es una de las ramas más tolerante y flexible. Admite la analogía como fuente del Derecho.
  • Maliki, también llamada "Escuela de Medina": bastante rigorista, que no obstante, acepta los hadices (hechos ocurridos en tiempos del Profeta e interpretados por el mismo).
  • Shafi'i: otra de las escuelas más abierta y menos rígida del islam suní
  • Hanbali: se considera la escuela más rigurosa del islam suní. Para ellos, el Corán y la Sunna son Ley. Esta escuela jurídica no los considera únicamente una fuente del derecho. Abogan por una interpretación y una aplicación literalista del islam. En Arabia Saudí es escuela jurídica oficial, tomando la forma más rigurosa del wahabismo.
Los suníes reciben su nombre debido a la importancia que dan a la Sunna, colección de dichos y hechos atribuidos a Mahoma y transmitidos en forma oral. O sea que no sólo se basan en el Corán sino también en la Sunna, lo cual permite adaptar el Corán a las exigencias de la época.

En resumen, que como dice un compañero de trabajo, gracias a que existe Israel que es lo único que mantiene a los árabes unidos, que si no fuera por eso no pararían de matarse los unos a los otros.

lunes, 19 de enero de 2009

Tras las huellas de los Nabateos

Durante los últimos días me ha sido imposible encontrar un hueco para escribir, no es que el fin de semana en Bahrein me haya dejado exhausto, de hecho la visita a este Reino ha sido un poco decepcionante, ya contaré más cosas cuando me copie las fotos.

El caso es que llevo unos días restándome horas de sueño y estudiando concienzudamente al antiguo pueblo de los Nabateos y su yacimiento arqueológico de Mada'in Saleh, del cual tuve conocimiento en mi reciente visita al Museo Histórico Nacional.

El origen del pueblo de los Nabateos no es muy conocido, tan sólo se sabe que tuvo su apogeo entre los siglos III A.C. y I D.C. cuando comenzaron a decicarse al comercio de incienso y otras especias a lo largo de una ruta que cruzaba toda Arabia de sur a norte, desde lo que es hoy Yemen hasta Damasco y otras importantes ciudades de Mesopotamia.

Con los beneficios del comercio consiguieron construir unos impresionantes monumentos y tumbas funerarias en sus dos emplazamientos más conocidos, Petra y Mada'in Saleh. La primera de ellas constituye la capital nabatea del norte y la segunda fue la capital del sur. Todo el mundo ha oído hablar de las ruinas de Petra (Jordania) y su archiconocida fachada en la que Indiana Jones se adentró en busca del Santo Grial, como recordaréis al ver la foto de la derecha. Petra recibe cada año más de medio millón de visitantes.

Sin embargo, no es tan conocida la existencia del emplazamiento de Mada'in Saleh, el cual es visitado por unas 15.000 personas al año. Bueno, también es posible que el tema de llegar aquí sea un poco más complejo, por aquello de obtener el visado. Hace poco he averiguado que el "gobierno" está empezando a promocionar el turismo en el Kingdom aunque aún la tarea de conseguir entrar al país si no es con visado de negocios es un poco difícil: tan sólo unas pocas agencias de turismo saudita conceden un número muy limitado de visados de turismo y únicamente a grupos organizados. Es curioso comprobar como poco a poco la mayoría de los países del Middle East empiezan a darse cuenta que conviene comenzar a diversificar las fuentes de ingresos, no vaya a ser que dentro de algunas décadas el dinero deje de brotar del suelo...

La versión musulmana de este emplazamiento también es de lo más curiosa y de lo más interesante. Cuenta el libro santo del Corán que esta zona, conocida entonces por el nombre de Al-Hijr, estuvo habitada hace miles de años por el pueblo de los Thamud. Este pueblo empezó a desviarse un poco y comenzó a construir estos monumentos en la roca y a idolatrar a otros dioses. Para hacerles volver al buen camino, Alá envió al profeta Saleh que en un principio tuvo escaso éxito en su misión. Los Thamud le pidieron que obrara algún milagro para darle credibilidad, en concreto le pidieron que un camello hembra apareciera de entre las rocas. Dicho y hecho, Alá obró el milagro y el camello no sólo apareció de una roca partida en dos, sino que además tenía la propiedad de que podía beber toda el agua que encontraba y producía leche para todo el pueblo.

No contentos con eso, los Thamud siguieron adorando a sus falsos ídolos, intentaron acabar con el camello e incluso hubo un complot para asesinar al profeta Saleh. Al final la paciencia de Alá termino con la destrucción de la ciudad mediante un terremoto.

Siglos después y con la llegada de Mahoma (PBUH), en uno de sus numerosos viajes el Profeta (PBUH) hizo una parada en los restos que hoy quedan de esta ciudad y dijo que cualquier musulmán que entrara a esta ciudad debería recapacitar sobre los actos del antiguo pueblo que lo habitó para no caer en los mismos errores. Es por ello que hasta hace poco la visita de musulmanes a esta zona no estaba muy bien vista en la Sociedad saudita, pero eso es cosa del pasado porque como he comentado un poco más arriba, se están realizando unos enormes esfuerzos para intentar promocionar el turismo en el Kingdom.

Además, se da la circunstancia de que el emplazamiento de Mada'in Saleh fue incluido en junio de 2008 en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, lo cual da a entender que en los próximos años el número de visitas a este lugar puede crecer a un ritmo considerable.

En definitiva, que después de todo esto creo que tengo la obligación de intentar hacer todo lo posible para visitar este lugar, es una oportunidad única en la vida que no se me volverá a presentar, y para muestra unas pocas impresionantes fotos de lo que Mada'in Saleh ofrece a sus escasos visitantes. Os mantendré informados.





















P.D.: ruego a historiadores y conocidos del tema que me perdonen las imprecisiones, gustosamente procederé a corregir cualquier error que me sea comunicado

jueves, 8 de enero de 2009

Al Murabba

Nota: desgraciadamente esta entrada no tiene aún fotos ya que he olvidado en Madrid el cable de la cámara. A ver si consigo pronto un modo de copiarlas.

Nuevo fin de semana en Riad en el que he decidido darle otra oportunidad a esta ciudad. Hoy me he levantado muy pronto para ir al Museo Nacional de Arabia Saudí. No estaba seguro de que me fueran a dejar pasar, ya que había leído en algunos sitios que el fin de semana estaba reservado para familias por el tema de la segregación sexual, es decir que un hombre solo no iba a poder entrar.

Afortunadamente mis temores no se cumplieron y el taquillero me cobró los 15 riales pertinentes sin ningún problema, no sin antes preguntarme por mi equipo de fútbol preferido nada más enterarse de que era español (ya me he acostumbrado a este tipo de preguntas).

El Museo Nacional se encuentra al sur del barrio de Al Murabba, junto al Palacio del mismo nombre. Es una zona de la ciudad completamente remodelada hace unos pocos años, donde los edificios se encuentran rodeados de grandes parques y cientos de familias disfrutan al Sol de las agradables temperaturas invernales.

La visita al Museo es de lo más recomendable. A través de multitud de objetos, mapas, paneles, pantallas, proyecciones y locuciones te van contando la Historia de la Península Arábica y de los pueblos que la habitaron en los últimos 5 milenios. Entre ellos, me quedo con los Nabateos, que fue un pueblo conocido por construir la famosa ciudad de Petra en Jordania, pero que también construyeron otra ciudad no tan conocida llamada Mada'in Salih y que se encuentra al noroeste de Arabia y donde al igual que en Petra, aún se pueden observar las enormes fachadas esculpidas en la roca que y que albergaban las tumbas de los reyes.

El Museo dedica unas cuantas salas a contar la vida de Mahoma (la paz esté con él, o como ponen en inglés PBUH o 'Pace Be Upon Him'), su niñez, su juventud, sus viajes, sus revelaciones y peregrinaciones y las cosas que hizo en las dos ciudades santas del Islam, Meca y Medina. También cuentan como el Profeta (PBUH) fundó el Islamismo y cómo este se extendió por casi todo Oriente Medio, norte de Africa y parte de Europa. Resulta curioso que cada vez que le nombran por su nombre propio Mahoma (PBUH) o bien como el Profeta (PBUH) están obligados a poner las cuatro letritas entre paréntesis, así que las he tenido que leer cientos de veces.

La visita continúa con la etapa más reciente empezando por el Primer Estado Saudita y los otros dos que siguieron y que ya contaré en otro momento.

El recorrido finaliza con la historia de las ciudades de la Meca y Medina, las diversas construcciones realizadas alrededor de la Kabba y con el detalle de la mezquita de Medina, que es la mezquita más importante del Islam ya que fue la primera que ordenó construir el Profeta (PBUH) cuando habitó en aquella ciudad. Impresiona ver alguno de los vídeos donde se explica que la mezquita tiene capacidad para que 700.000 musulmanes recen simultáneamente.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Primer Estado Saudita

Además de los usos y costumbres sauditas y las anécdotas que me pasan en estas tierras, quiero abrir con esta entrada un nuevo capítulo dedicado a cosas más serias: Historia e Islam.

Nada mejor para empezar que comentar brevemente un poco de la historia reciente del Reino de Arabia Saudí (KSA para los amigos) - que conste que no he utilizado el 'copy&paste' en ninguna parte de esta entrada, y he tenido que beber de varias fuentes y charcas, así como hacer uso de mis capacidades de traducción del inglés para proporcionar este resumen a mi querida audiencia.

Esta historia reciente comienza en el año 1744 con la proclamación del Primer Estado Saudita cuando un tal Muhammad ibn Abd al Wahhab y el Príncipe Muhammad ibn Saud acordaron apoyar la causa Wahhabi - de la cual hablaré en otro momento, aunque los impacientes pueden ir a la wikipedia que para eso está. A modo de resumen, lo que se acordó en aquel momento fue la limpieza y defensa de la fe islámica.

La Casa de Saud y sus aliados consiguieron dominar casi toda la península Arábica y extender sus dominios desde Kuwait hasta Omán, incluso llegando a penetrar en territorios de Iraq y Siria (ver mapita a la derecha). En 1802 el dominio llegó hasta las dos únicas ciudades sagradas del Islam, Meca y Medina, lo cual supuso un duro golpe al Imperio Otomano que había controlado estas dos ciudades desde 1517. La única parte de la península que quedó fuera de los dominios sauditas fueron los territorios situados al sureste que hoy en día conforman Yemen y parte de Omán.

El tema de la ocupación de Meca y Medina no sentó nada bien a los otomanos, cuyo sultán Mahmud II asignó al virrey de Egipto, Muhammad Ali Pasha, la tarea de borrar el Wahhabismo de la faz de la Tierra, reconquistando las ciudades perdidas y limpiando el honor del Imperio Otomano, dando comienzo a la Guerra Otomana-Saudita en 1811. Tras siete años de reconquista y destrucción por toda la península, y tras asediar durante seis meses la capital saudita de Diriyah, en septiembre de 1818 el Imam Abdullah bin Saud ofreció la rendición de la Casa Saudí, dando fin al conocido como Primer Estado Saudita. Abdulá fue enviado a la capital del Imperio Otomano (Constantinopla), donde fue ejecutado y su cabeza arrojada a las aguas del Bósforo - nota: hay que ver qué fijación tienen estos pueblos por la práctica de la decapitación. Algunos miembros de la Casa Saudí consiguieron escapar antes de la rendición y el resto fue encarcelado en prisiones de Egipto y Constantinopla.