domingo, 15 de febrero de 2009

Omán

El Sultanato de Omán es el estado que se encuentra en el extremo este de la península arábica, limitando con Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Yemen. Como tantos otros estados de la zona, su historia se resume en siglos de luchas entre poderosas familias, conquistas y reconquistas. En 1891 el Sultanato se convirtió en protectorado británico, ganando su independencia en 1951. Finalmente, en 1970 Qaboos bin Said derroca a su padre y establece el Sultanato de Omán.

El viaje desde Riad hasta Muscat (Mascate en castellano, pero me suena tan raro que no utilizaré este nombre) lleva dos horas y quince minutos. La compañía Oman Air ofrece vuelos los Martes y Sábados de cada semana. En el mismo aeropuerto se puede adquirir el visado por el módico precio de quince euros, aunque yo lo saqué por unos doce euros al cambio pagando con divisa saudita, es decir, que aplican el cambio que les da la gana.

La capital del país es una pequeña ciudad de barrios desperdigados por toda la costa. Su centro administrativo se encuentra en una bonita zona muy cuidada, llena de jardines y rodeada de dos fortalezas.











A poca distancia del centro administrativo se encuentra el principal núcleo de la ciudad, Matra, que cuenta con un importante puerto y que es visitado por numerosos turistas para recorrer las callejuelas de su mercadillo tradicional (el 'souk').

A las afueras de la ciudad se encuentra la reciente Gran Mezquita del Sultán Qaboos, una visita obligada para contemplar la grandiosidad del edificio, que se puede visitar la mayoría de los días. Eso sí, conviene recordar que las mujeres deben llevar pañuelo atado a la cabeza y que tanto hombres como mujeres no pueden llevar pantalones cortos ni hombros al aire.

Tras este breve resumen vale decir que basta un solo día para visitar los principales atractivos de la capital omanita. Lo más interesante del país se encuentra a cientos de kilómetros en el desierto o bien a lo largo de los kilómetros de costa que rodean el país.

Empezando por el desierto, el fin de semana aprovechamos para hacer una escapada al campamento de Wahiba Sands, que a unos 300 km de la capital te ofrece la posibilidad de pasar una noche en una choza en el desierto, rodeado de dunas de fina arena y disfrutando del silencio, del cielo estrellado y una cena + música + shisha en la jaima. Conviene aprovechar la oportunidad para alquilar los servicios de un conductor profesional que durante 30 minutos te puede dar una vuelta a toda velocidad por las dunas del desierto en un destartalado 4x4, con subidas y bajadas por las dunas que te harán que intentes agarrarte al asiento como mejor puedas.

Otra de las visitas obligadas en Omán es adentrarse en uno de los numerosos Wadis, que es como se conoce a los barrancos escavados en la roca por ríos que se encuentran secos en la mayor parte del año y que arrastran grandes riadas en las pocas ocasiones en las que la lluvia hace acto de presencia. Algunos de estos Wadis cuentan con agua más frecuentemente y una especie de oasis puede ser visitardo en cualquier época del año.


Además de todos los paisajes que contemplamos, lo mejor de mi viaje a Omán fue el curso de submarinismo que realicé junto con mis amigos, la verdad es que he descubierto una actividad de lo más apasionante. Da la casualidad que nuestro profesor era un saudita que a los 20 años emigró a Omán para poder vivir con más libertad y prosperidad. Como ya nos habíamos empollado toda la teoría, el curso se organizó en tres días con las siguientes prácticas:
primer día en piscina, aprendiendo a manejar y comprobar el equipo, a moverte por el agua y a realizar maniobras básicas
segundo día en la playa, bajando hasta los doce metros de profundidad
el tercer día nos llevaron en un bote a un islote donde bajamos hasta los quince metros de profundidad

Durante los dos días que estuvimos en el mar, además de seguir practicando ejercicios como limpiarte las gafas, quitarte y ponerte tu chaleco o tus pesos, simular que te quedas sin aire en la botella y respirar con la botella de tu compañero o practicar la subida a superficie, también tuvimos la oportunidad de observar la flora y fauna local, entre las que destacan:
  1. los innumerables erizos de mar que hicieron que tuviésemos que mirar el suelo con mil ojos antes de aposentarnos en el fondo marino
  2. cientos de peces de distintos colores, tamaños y formas
  3. unas cuantas morenas que nos miraban con cara de miedo mientras enseñaban sus afilados dientes
  4. una raya camuflada en el fondo del mar que salió pitando al notar nuestra presencia
  5. un banco de pequeñas barracudas
Una pena que el profesor olvidara llevarse la cámara subacuática el último día. Desde luego, tendré que continuar con mi formación como submarinista y tal y como el profe me recomendó, no puedo dejar pasar la oportunidad para bucear en el Mar Rojo, que es para muchos el mejor lugar del mundo para la práctica de esta actividad.

lunes, 9 de febrero de 2009

PADI Open Water

Esta tarde me voy a Muscat (capital del Sultanato de Omán) para visitar a un amigo que lleva unos meses trabajando allí, llamémosle Mr.Green para mantener su anonimato. Además de conocer el pais y la ciudad, la idea es introducirme en el mundo del submarinismo de la mano de PADI.

PADI es la mayor organización mundial dedicada a la enseñanza y organización de cursos y viajes de submarinismo. El primer curso del currículum de todo submarinista es el "PADI Open Water", que consiste en tres o cuatro clases con un instructor certificado en el que aprendes las nociones básicas para manejar todos los elementos del equipo, realizas las primeras inmersiones en una piscina o en la playa y luego terminas con una salida a mar abierto bajando hasta 18 metros. Tras superar el curso, te certificas como "Open Water Diver", lo que te cualifica para bucear hasta 18 metros de profundidad en cualquier lugar del mundo.

Antes de empezar con el curso ya he tenido que estudiarme la teoría y la verdad es que he aprendido muchas curiosidades sobre el mundo subacuático. Básicamente, en este primer curso debes ser consciente de unas pocas cosas:
  1. Cada diez metros que bajes bajo el agua la presión aumenta el doble (a 20 metros, el triple y así sucesivamente), con lo cual llenas tus pulmones con el doble de aire para compensar la diferencia. Esto se hace respirando normalmente sin que te des cuenta.
  2. Cuando subes la presión se reduce y tus pulmones deben almacenar menos aire o de lo contrario se hincharían como un globo hasta reventar, lo cual no es muy recomendable para tu salud. Moraleja: respira siempre profunda y pausadamente, nunca aguantes la respiración aunque un tiburón se acerque con cara de pocos amigos.
  3. El tema de la presión también afecta a los oídos pero es muy fácil compensar esta diferencia tapándote la nariz e intentando exhalar o inhalar aire.
  4. El aire en superficie y el de tu botella es básicamente un 21% de oxígeno y un 79% de nitrógeno. Cuando bajas tu cuerpo acumula nitrógeno y si subes muy rápido tu cuerpo podría producir burbujas que pasen a tu sangre, lo cual tampoco es muy recomendable para tu salud.
  5. Para evitar lo de las burbujas tu cuerpo necesita un tiempo para ir eliminando el nitrógeno de forma natural (es lo que se llama descompresión) así que lo único que tienes que hacer es subir a un ritmo lento y hacer una parada a cinco metros si has estado buceando mucho tiempo o muy profundo

Aunque parezca otra cosa, el submarinismo es un deporte muy seguro y sólo tienes que ser consciente de las normas a seguir. Entre ellas, la más importante es: respira y nunca entres en pánico.

sábado, 7 de febrero de 2009

Petra

El 7 de Julio de 2007 (07/07/07), la ciudad de Petra fue elegida entre las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, lista que fue votada por más de 100 millones de internautas de todo el mundo.

Petra se encuentra a unos 300 km de Ammán, así que si partes de esta ciudad básicamente tienes tres opciones para llegar:
  • ir en un tour organizado previamente o contratado en tu hotel, que suele costar unos 150 Jedis de media
  • alquilar un coche (más de 50 Jedis) y aventurarte a conducir hasta Petra, pero teniendo en cuenta que las normas de circulación no existen en Jordania, que los carriles son invisibles a la mayoría de los conductores (eso si hay suerte y están pintados) y que las señales escasean o están en árabe, pues hay que tenerlos muy buen puestos para optar por esta alternativa
  • ir en autobús, que tarda más de tres horas pero es el medio más económico y conveniente

JETT opera un autobús diario que sale a las 06:30 de Ammán y llega antes de las 10:00 directamente al Centro de Visitantes de Petra, con una parada intermedia para comprar algo de beber o algún recuerdo a precios de turista. Si el autobús está lleno no tienes posibilidad de coger otro, así que se recomienda comprar el billete el día de antes por si las moscas (para más información sobre cómo llegar a la oficina en Ammán, ver mi anterior entrada). El autobús parte de vuelta a Ammán a las 16:00, así que en definitiva te deja seis horas para patear la ciudad, a menos que decidas hospedarte en uno de los hoteles de la ciudad y pasar dos días en Petra. El billete de ida y vuelta cuesta 13.50 Jedis.

La entrada a Petra se adquiere en el Centro de Visitantes y cuesta 21 Jedis, allí mismo puedes coger un pequeño plano de la ciudad con todos los puntos de interés. Antes de comenzar el camino, se pasa por delante de algunos puestos donde comprar comida, bebida y recuerdos a precios de turista. Dentro de la ciudad también hay restaurantes y otros puestos de comida y bebida, pero si quieres ahorrar un dinero no es mala idea llevar lo necesario antes de llegar allí. Sobre todo, ten en cuenta llevar mucha agua ya que en Petra hace mucho calor y el Sol pega de lo lindo. De entre todos los puestos llama la atención una tienda dedicada a recuerdos de Indiana Jones y la Última Cruzada.










A lo largo de todo el camino habrá multitud de gente ofreciéndose como guías. También cabe la posibilidad de alquilar un caballo que te lleve a la entrada del Siq o un burro desde allí hasta el Tesoro. Personalmente no recomiendo ninguna de estas opciones y menos a la ida que es todo bajada.

El Siq es una garganta de 1.5 kilómetros de longitud entre dos paredes casi verticales verdaderamente espectacular. Los nabateos construyeron un canal para transportar agua a la ciudad a lo largo de todo este recorrido. La belleza de las formaciones rocosas y de los colores de la piedra son verdaderamente espectaculares. Cuando aún no has terminado de digerir todo eso, de repente la construcción más conocida de Petra se empieza a vislumbrar entre las paredes de roca: se trata del Tesoro, una fachada esculpida en piedra y utilizada como monumento funerario para los Reyes nabateos. El interior únicamente alberga unas habitaciones sin decoración alguna, ni rastro del Santo Grial ni nada de lo que aparece en la peli de Indiana Jones.






















Tras un rato de contemplación de esta edificación intentando imaginar el esfuerzo de cavar esta fachada en la roca, el camino sigue a la derecha y las montañas empiezan a abrirse poco mientras otros monumentos funerarios y construcciones se suceden sin descanso.

De entre ellos destaca por su espectacularidad el anfiteatro, que se encuentra también excavado en la montaña casi en su totalidad.

Una visita a Petra no puede terminar sin una dura caminata de más de una hora subiendo por la ladera de una montaña hasta alcanzar la segunda construcción más famosa de esta ciudad: el Monasterio. Se trata de otra fachada menos menos ornamentada pero con mayores dimensiones que el Tesoro. Su nombre proviene de su utilización como iglesia durante el dominio bizantino.

Jordania, Amman

En 1946 el Reino Hachemita de Jordania nació tras medio siglo de luchas de poder entre Reino Unido, Francia y varios países, monarquías y poderosas familias árabes. El nombre de Hachemita viene del príncipe gobernate de aquella época, Abdalá I. Los Hachemí es el nombre que se da a un linaje árabe que procede de los hijos de Hashim, uno de los clanes de la tribu a la que pertenecía Mahoma. Actualmente Jordania es el último Reino Hachemí que queda en pie (en otra época lo fueron también Siria e Irak) y es un ejemplo de estabilidad política en Oriente Medio.

Su capital, la ciudad de Ammán, se asienta sobre algunos de los restos arqueológicos más antiguos de la Humanidad, se han encontrado restos que se remontan a 6500 años A.C. La ciudad estuvo bajo los dominios de diversos pueblos, entre ellos los nabateos, los asirios, los persas y los griegos, que la llamaron Filadelfia (como el queso), hasta que finalmente fue anexada al Imperio Romano en el siglo I A.C.

El principal aeropuerto de Ammán se encuentra a 35 km al sur de la ciudad. Existen autobuses que parten cada hora pero como mi vuelo llegaba tarde cogí un taxi que en 40 minutos me dejó cerca de la estación de autobuses Abdalí. Al contrario de lo que he encontrado en los países del Golfo, por allí el nivel de inglés de la población en general no es tan bueno y me resultó difícil hacerme entender con el taxista. La tarifa desde el aeropuerto es fija y varía entre los 18 y los 25 Jedis dependiendo de la zona de la ciudad. Sí, cuando pregunté el precio mi primer pensamiento fue intentar adivinar qué relación podía tener La Guerra de las Galaxias y El Retorno del Jedi con los precios de los taxis jordanos, pero es que allí al "Jordan Dinnar" (JD) lo llaman Jedi.

Mi primera misión fue localizar la oficina de la compañía de autobuses JETT, de la cual me había informado previamente para poder ir a Petra al día siguiente (gracias al blog de Lubna Takruri). Rápidamente me di cuenta de lo fácil que es perderse en Ammán, ya que mi primer intento resultó ser en dirección contraria. El truco desde la estación de Abdalí es subir por la calle dejando la oficina de correos a la derecha y la mezquita del Rey Abdulá a la izquierda. Tras unos 500 metros encontrarás la oficina de JETT (+96265664146). Llegué diez minutos antes de que la cerraran (21:00), así que pude comprar el billete para el día siguiente y dirigirme tranquilamente a buscar mi hotel. Fue un esfuerzo innecesario por otra parte ya que al final sólo fuimos seis viajeros en un autobús de cincuenta plazas, pero al menos me sirvió para saber cómo localizar la oficina.

Mi segundo error fue el pensar que sería posible ir de una colina a otra de Ammán callejeando. Dicen que Ammán es una ciudad levantada sobre varias colinas pero es mentira: colinas es lo que hay en Roma, en Ammán lo que te encuentras son montañas. Después de tener que volver sobre mis pasos varias veces, no me quedó más remedio que seguir por las calles principales rodeando las montañas. Además, éstas se encuentran completamente agujereadas por túneles para que los coches puedan moverse mínimamente por esta parte de la ciudad, creo que Gallardón se lo pasaría como un niño pequeño en una juguetería en esta ciudad. Encontrar un mapa de Ammán fue verdaderamente difícil en los días previos, así que recomiendo a futuros viajeros imprimirse una vista de satélite del Google Maps y éste otro mapa que os enlazo aquí.

Ammán se puede dividir en dos partes completamente distintas. La zona antigua se situa al Este y es donde se encuentran la mayoría de los restos arqueológicos y las mayores cuestas. Esta zona es auténticamente árabe, es la primera vez desde que estoy por el Middle East que puedo decir esto, a diferencia de los países del Golfo, donde la inmigración de la India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka y otros países asiáticos ha sido desproporcionada. Ammán también ha sufrido dos grandes migraciones: la proveniente de Palestina durante decenas de años de conflicto con Israel y la proveniente de Irak tras la guerra del Golfo. Es en aquella zona de la ciudad donde estas comunidades viven acinadas en casas medio derruidas y callejuelas oscuras.

Los restos arqueólogicos de mayor importancia son el Anfiteatro Romano y la Ciudadela:






















También son dignas de visitar las mezquitas del Rey Hussein y del Rey Abdulá:













La zona nueva de la ciudad es mucho más fácil para el caminante, aunque se extiende por largas avenidas. Aquí casi no notas la diferencia con una ciudad europea, la gente viste al estilo occidental y hasta pude ver alguna minifalda. Si viajas solo es muy recomendable coger el Amman City Tour, que por diez Jedis te puedes subir y bajar en cualquiera de sus paradas las veces que quieras. Si vas en grupo al final te sale más rentable coger taxis, que son realmente baratos y los hay por todas partes.

Viaje a Jordania

Fin de semana memorable en Jordania incluyendo visita a la espectacular ciudad de Petra. Tengo mucho que contar y muchas fotos que compartir, así que intentaré organizar unas cuentas entradas durante los próximos días.

El viaje comenzó con cierta tensión, mi vuelo a la capital de Jordania (Ammán) salía a las 18:00 de Riad, así que salí escopetado desde la oficina minutos antes de las cuatro de la tarde. Cuando mi conductor estaba a punto de entrar a la única autopista que une la ciudad con el aeropuerto, un coche de policía se cruza peligrosamente delante de nosotros y corta el acceso a la autopista. Tras hablar con mi conductor, nos enteramos de que la autopista estará cerrada durante un tiempo indeterminado, el poli no sabe si serán cinco minutos o una hora y no nos da más detalles, pero enseguida nos damos cuenta de que sólo puede haber una razón para esto: la familia Real se desplaza desde su Palacio a las afueras de la ciudad hasta la Terminal Real del Aeropuerto Internacional de Riad. El dispositivo de seguridad ha sido activado.

Mi conductor intenta buscar alternativas, callejea por varios barrios de la ciudad, cruza calles y caminos a toda velocidad sacándole partido a la tracción del 4x4. El resultado es siempre el mismo: todas los accesos a la autopista se encuentran cortados por la policía, de hecho ya no circula ningún coche por la misma. Armados de paciencia nos paramos a esperar y al poco aparece la comitiva: decenas de coches de policía y camuflados, varios autobuses con lunas tintadas y ¡tres helicópteros escoltando! A los cinco minutos del paso de la comitiva Real, la autopista vuelve a abrirse y los coches retenidos continúan en dirección al aeropuerto. Al final "sólo" hubo un corte de media hora en la autopista, por lo que llegué con tiempo suficiente al aeropuerto.

Royal Jordanian es la aerolínea jordana de la alianza One World que une Riad y Ammán en dos horas y quince minutos. Hasta donde mi memoria alcanza, puedo decir sin lugar a dudas que Royal Jordanian ha sido la mejor compañía aérea con la que he volado, y eso que a ojo de buen cubero habré cogido entre 150 y 200 vuelos en toda mi vida. Se trata de una compañía moderna con servicio al cliente como los de antes: aviones modernos, limpios y bien equipados, comida de calidad Business en un vuelo Economy de dos horas, azafatas guapas y amables, check-in y embarque rápido y eficiente. En definitiva, todo son cosas positivas... ¡pero si hasta te puedes pedir una cerveza en espacio aéreo saudita como si voláramos con Lufthansa! (no como con mi último vuelo con Air France, en el que nada más sobrevolar la frontera con KSA, el sobrecargo anuncia que a partir de ese momento no se servirán más bebidas alcohólicas).

Para rematar el excelente servicio, resulta que cuando compré el billete por internet respondí a esa pregunta que suelen poner las compañías aéreas únicamente para quedar bien: "¿Desea algún tipo de comida especial en este vuelo?" Yo ni me acordaba ya qué respondí y además la azafata me pilló de sorpresa cuando se acercó con una bandeja para preguntarme si había solicitado comida especial, así que me hice el sueco y pedí la bandeja normal.

El vuelo de vuelta fue incluso mejor. En primer lugar Royal Jordanian dispone de una terminal en el centro de la ciudad de Ammán, donde puedes facturar tu equipaje y recoger tu tarjeta de embarque y luego ir tranquilamente por tu cuenta al aeropuerto o bien coger un autobús que sale desde esa misma terminal. Además, el avión que cogí a la vuelta era un flamante y nuevo Airbus 321, con un 5% más de velocidad de crucero que la mayoría de aviones comerciales, con todo el espacio que necesitas para tus piernas y equipaje de mano y con pantalla de televisión en el asiento, donde puedes disfrutar de documentales, vídeos musicales o del diario con los datos de vuelo y una brújula que te indica la dirección en la que se encuentra la Meca.

Esto de la brújula me recuerda otra ocasión en la que un saudita se puso a rezar en el asiento de al lado. Afortunadamente en el avión no necesitan extender la alfombrilla y ponerse en dirección a la Meca, supongo que los que escribieron el Corán no pudieron imaginar el procedimiento a utilizar durante los vuelos en avión. Lo curioso es que aunque estén volando, tienen que intentar adivinar la posición relativa del Sol con respecto a la tierra en el lugar en que está sobrevolando el avión - esto es sólo para musulmanes realmente profesionales, no lo intentes si te acabas de convertir. De hecho, el saudita que me acompañaba en el viaje en aquella ocasión tuvo un error de cálculo ya que después del rezo preceptivo de puesta de Sol, un tipo al otro lado del avión subió la persianilla y entonces los últimos rayos de Sol entraron por la ventanilla. El saudita farfulló algo, espero cinco minutos a que el Sol se pusiera de verdad y luego repitió su rezo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Hable con ella

Hoy me ha pasado una de esas cosas que aunque te han contado o has leído en otros blogs, hasta que no te ocurre a ti no llegas a darte de cuenta de hasta donde llegan aquí algunas restricciones.

Resulta que estaba esta tarde haciendo la compra en un supermercado Tamimi, que es una especie de "Ahorra Más" en versión saudita, pero que está muy bien porque puedo encontrar más variedad que en el cutre-supermercado del compound. El caso es que estaba allí en la sección de zumos cuando una mujer saudita, se acerca sigilosamente a dos metros de mí. La mujer, obviamente, llevaba puesta la indumentaria habitual, así que mi sexto sentido arácnido me hizo deducir a través de su mirada que debía tener entre 45 y 55 años.

Así que en esto que se dirige a mí y me dice: "Hi"

Evidentemente, yo que ya me había empapado de las costumbres locales antes de poner pies en tierras árabes no hice caso alguno a aquel saludo y seguí comparando los tetra-bricks de zumos.

La mujer no se da por vencida e insiste: "Hi, please tell me something", "Please, speak to me", "Hi", "Hello"...

Por supuesto sigo comparando zumos como si la abaya de aquella mujer tuviera las mismas capacidades que un traje de invisibilidad. Rápidamente elegí mi zumo (de pomelo en esta ocasión) y me fui a otra zona del supermercado.

Cuál fue mi sorpresa cuando estaba esperando a mi compañero de curro tras haber pasado por las cajas, y en esto que la señora pasa por delante junto con su marido con la compra terminada y me dedica una triste mirada mientras se alejan para subir a su todoterreno, supongo que con destino a su casa, o más bien a su prisión. Experiencia conmovedora.

domingo, 1 de febrero de 2009

Detalles de Apu

Unos días en Madrid y ya casi había olvidado esos pequeños detalles de vivir con mi compañero indio con el que comparto proyecto y casa, sigámosle llamando Apu para mantenerle en el anonimato. Seguiré utilizando este blog para dar rienda suelta a las frustraciones que provoca mi convivencia.

Así que paso a enumerar algunas de las cosas que hacen de mi vida en Riad todo un reto:
  1. Supongo que el tipo de alimentación basado en verduras, curry y especias produce una cantidad ingente de gases que, afortunadamente, escapan por las vías respiratorias únicamente. Si hay suerte, Apu te deja un eructo cuando menos te lo esperas acompañado de un "Excuse Me". Si no hay suerte, te suelta el eructo y se queda tan pancho.
  2. No sólo tengo que aguantar el "lluvia de estrellas" versión Bolliwood en la tele cada día, ahora se ha aficionado a poner vídeos de gente saltando y cantando de alegría que obtiene de youtube. Como la canción le guste, se anima a cantar él también.
  3. Para Apu, la operación de fregar los cacharros consiste en: abrir el grifo, poner el vaso, plato o cubierto bajo el chorro, restregar con la mano ligeramente y listo. Lo del Fairy parece que es un invento aún por descubrir.
  4. No es que me preocupe en exceso el ahorro de energía en KSA, de hecho es lo que menos preocupa a los sauditas que derrochan electricidad y gasolina a más no poder, pero es que Apu deja encendidas las luces de la casa a cualquier hora del día o de la noche. No sé si es que la oscuridad le da miedo o es que se sentirá más acompañado con las lámparas encendidas.
  5. Como en tantos otros países del mundo, es costumbre para los indios quitarse los zapatos nada más entrar por la puerta de casa. Hasta ahí bien, pero es que cada vez que abro la puerta me tengo que encontrar una colección de zapatos y calcetines sucios tirados por el suelo, y para muestra una foto (hoy ha habido suerte y sólo he pillado un par de calcetines pero normalmente hay una colección en su lugar)

ACTUALIZACIÓN 2 Febrero: nueva foto con dos calcetines sucios (el dato positivo es que parece que cambia de calcetines todos los días).
ACTUALIZACIÓN 3 Febrero: ya van tres calcetines sucios.

sábado, 31 de enero de 2009

Escenas de Riad

Tras haber pasado unos días en Madrid (tiempo suficiente para haber sufrido los rigores del invierno y traerme un resfriado de vuelta), ya estoy de nuevo en Riad disfrutando de los 26º que teníamos a las siete de la tarde, no está mal.

Tenía pendiente subir unas cuantas fotos y contar alguna que otra curiosidad de Riad, así que doy así comienzo a una entrada 'miscelánea'.

En primer lugar, un par de fotos tomadas con sigilo y destreza de la Chop-Chop Square, donde los viernes tiene lugar algún que otro espectáculo sanguinolento de corte de manos (al que roba) o de cabeza (al que asesina o trafica con drogas). El edificio que se ve en la foto es el cuartel general de la Mutawwa o "Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención contra el Vicio", también conocida como Policía Religiosa.

















Como ya he contado alguna vez, en Riad todo el mundo se mueve en coche. En la mayoría de los barrios de la ciudad ni siquiera hay construidas aceras para que la gente circule por ellas. Además de que las distancias son enormes, el hecho de que durante la mitad del año las temperaturas pasen de 40º (y lleguen a los 50º en verano) también puede influir en la dependencia del coche. Esto da lugar a imágenes curiosas como la siguiente: no existen cajeros automáticos a los que te puedas acercar andando salvo dentro de los centros comerciales, todos los cajeros que te encuentras por la calle están preparados para ser utilizados desde la ventanilla de tu coche, como si fueras a pedir un Whopper.


Otra de las cosas que nunca verás por la calle es un perro. Estos animales están considerados como sucios e inferiores por el Islam, por lo que no tienen cabida en esta sociedad. Su hueco está perfectamente cubierto por los gatos, que abundan por todas las partes de la ciudad. En la foto, un lindo gatito en uno de los parques que rodean el Museo Histórico Nacional.

Volviendo al tema de los centros comerciales que es donde se cuece la vida en esta ciudad, he aquí otra instantánea de los nueve empleados (apuesto a que todos filipinos) de la tienda Bershka que esperan pacientemente a que termine la oración. Efectivamente, cuando toca la hora de rezar todas las tiendas del centro comercial tienen que cerrar durante los 15-30 minutos que dura la oración. Si estás en un supermercado y te pilla la hora te cierran las puertas y tienes que esperar dentro. Como se ve en la foto el cierre es obligatorio, da igual que ninguno de los nueve empleados vaya a rezar a la mezquita habilitada a tal efecto dentro del centro comercial, aquí cierran todos y a esperar. Nótese también en la foto el colorido de las vestimentas femeninas, y compárese con el escaparate de la tienda.



Continuamos con el recurrente tema del WC, he aquí otro modelo con mucho más estilo que el que disfruto en mi oficina. A la izquierda podéis ver el modelo de lavabo a dos alturas completamente adaptado a las necesidades del cliente. No, el lavabo de baja altura que se ve al fondo no se trata de un lavabo para niños, sino que es un lavabo adaptado para lavarse los pies con toda comodidad. A la derecha un nuevo modelo de váter al estilo europeo, pero con las ineludibles reminiscencias del mundo árabe, es decir, la manguera para evitar el uso del papel en el culo junto con el agujero en el suelo para evitar tener que entrar con botas katiuskas.





Tras esta nueva ración de higiene y para finalizar con este repaso de escenas de Riad, nada mejor que tomarse una Coca Cola Light: he aquí el moderno diseño de las latas, junto con la apertura estilo chapa de las antiguas, de esas que se dejan peligrosamente tiradas por la calle.

miércoles, 28 de enero de 2009

Kingdom of Bahrain

El Reino de Bahrein es un pequeño isla-estado situado en el Golfo Pérsico y pegado a la costa saudita. Su historia es similar a la de tantos otros países de la zona, marcada por el comercio desde tiempos antiguos y repleta de luchas de poder entre tribus y familias, sin olvidar el cambio producido por la llegada del Islam. Bahrein fue una colonia Británica hasta 1971 cuando consiguió la independencia.

Además de un considerable aeropuerto internacional, el medio más fácil para llegar desde KSA es atravesar un puente de 25 kilómetros construido entre 1981 y 1986 y financiado en su totalidad por el Estado Saudita, de hecho recibe el nombre de Autopista del Rey Fahd. Como curiosidad, la frontera entre ambos países se encuentra en una isla de origen artificial y construida a tal efecto. Recientemente Barhein y Qatar han firmado un acuerdo para construir el que será el puente más largo del mundo, con sus 40 kilómetros.

El viaje a Bahrein desde Riad es bastante aburrido, 400 kilómetros de autopista de tres carriles donde lo único que ves son camiones, desierto y refinerías, con la arena cruzando la carretera cuando el viento sopla. Si andas alegre con el acelerador se puedes plantar en el puente en menos de tres horas, lo cual no viene nada mal porque en hora punta los fines de semana puedes llegar a tardar hora y media en cruzar la frontera.



La capital de Bahrein, Manama, es una ciudad bastante abierta comparada con el resto de países de la región. No tiene muchos atractivos turísticos salvo el Museo Nacional, el World Trade Center (un edificio con tres rotores), las Dual Towers y la mezquita de Al Fateh.


































La visita al Museo Nacional es especialmente recomendable. Por el euro que cuesta la entrada se puedes empapar de la historia y de las curiosidades del país. Allí aprendí que el país fue el mayor productor de perlas naturales hasta que el negocio se agotó allá por 1930, casi la totalidad de la población dependía de esta fuente de ingresos. Dio la casualidad que en 1932 se encontró petróleo en la zona, así que pudieron cambiar fácilmente de fuente de ingresos.



lunes, 19 de enero de 2009

Tras las huellas de los Nabateos

Durante los últimos días me ha sido imposible encontrar un hueco para escribir, no es que el fin de semana en Bahrein me haya dejado exhausto, de hecho la visita a este Reino ha sido un poco decepcionante, ya contaré más cosas cuando me copie las fotos.

El caso es que llevo unos días restándome horas de sueño y estudiando concienzudamente al antiguo pueblo de los Nabateos y su yacimiento arqueológico de Mada'in Saleh, del cual tuve conocimiento en mi reciente visita al Museo Histórico Nacional.

El origen del pueblo de los Nabateos no es muy conocido, tan sólo se sabe que tuvo su apogeo entre los siglos III A.C. y I D.C. cuando comenzaron a decicarse al comercio de incienso y otras especias a lo largo de una ruta que cruzaba toda Arabia de sur a norte, desde lo que es hoy Yemen hasta Damasco y otras importantes ciudades de Mesopotamia.

Con los beneficios del comercio consiguieron construir unos impresionantes monumentos y tumbas funerarias en sus dos emplazamientos más conocidos, Petra y Mada'in Saleh. La primera de ellas constituye la capital nabatea del norte y la segunda fue la capital del sur. Todo el mundo ha oído hablar de las ruinas de Petra (Jordania) y su archiconocida fachada en la que Indiana Jones se adentró en busca del Santo Grial, como recordaréis al ver la foto de la derecha. Petra recibe cada año más de medio millón de visitantes.

Sin embargo, no es tan conocida la existencia del emplazamiento de Mada'in Saleh, el cual es visitado por unas 15.000 personas al año. Bueno, también es posible que el tema de llegar aquí sea un poco más complejo, por aquello de obtener el visado. Hace poco he averiguado que el "gobierno" está empezando a promocionar el turismo en el Kingdom aunque aún la tarea de conseguir entrar al país si no es con visado de negocios es un poco difícil: tan sólo unas pocas agencias de turismo saudita conceden un número muy limitado de visados de turismo y únicamente a grupos organizados. Es curioso comprobar como poco a poco la mayoría de los países del Middle East empiezan a darse cuenta que conviene comenzar a diversificar las fuentes de ingresos, no vaya a ser que dentro de algunas décadas el dinero deje de brotar del suelo...

La versión musulmana de este emplazamiento también es de lo más curiosa y de lo más interesante. Cuenta el libro santo del Corán que esta zona, conocida entonces por el nombre de Al-Hijr, estuvo habitada hace miles de años por el pueblo de los Thamud. Este pueblo empezó a desviarse un poco y comenzó a construir estos monumentos en la roca y a idolatrar a otros dioses. Para hacerles volver al buen camino, Alá envió al profeta Saleh que en un principio tuvo escaso éxito en su misión. Los Thamud le pidieron que obrara algún milagro para darle credibilidad, en concreto le pidieron que un camello hembra apareciera de entre las rocas. Dicho y hecho, Alá obró el milagro y el camello no sólo apareció de una roca partida en dos, sino que además tenía la propiedad de que podía beber toda el agua que encontraba y producía leche para todo el pueblo.

No contentos con eso, los Thamud siguieron adorando a sus falsos ídolos, intentaron acabar con el camello e incluso hubo un complot para asesinar al profeta Saleh. Al final la paciencia de Alá termino con la destrucción de la ciudad mediante un terremoto.

Siglos después y con la llegada de Mahoma (PBUH), en uno de sus numerosos viajes el Profeta (PBUH) hizo una parada en los restos que hoy quedan de esta ciudad y dijo que cualquier musulmán que entrara a esta ciudad debería recapacitar sobre los actos del antiguo pueblo que lo habitó para no caer en los mismos errores. Es por ello que hasta hace poco la visita de musulmanes a esta zona no estaba muy bien vista en la Sociedad saudita, pero eso es cosa del pasado porque como he comentado un poco más arriba, se están realizando unos enormes esfuerzos para intentar promocionar el turismo en el Kingdom.

Además, se da la circunstancia de que el emplazamiento de Mada'in Saleh fue incluido en junio de 2008 en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, lo cual da a entender que en los próximos años el número de visitas a este lugar puede crecer a un ritmo considerable.

En definitiva, que después de todo esto creo que tengo la obligación de intentar hacer todo lo posible para visitar este lugar, es una oportunidad única en la vida que no se me volverá a presentar, y para muestra unas pocas impresionantes fotos de lo que Mada'in Saleh ofrece a sus escasos visitantes. Os mantendré informados.





















P.D.: ruego a historiadores y conocidos del tema que me perdonen las imprecisiones, gustosamente procederé a corregir cualquier error que me sea comunicado